Seguramente uno de los símbolos más emblemáticos del Asarlaíocht (Witchcraft, Brujería) en Eire, es muy probablemente, la figura del Ciervo. El Ciervo constituye para nosotros un vehículo de interconexión entre nuestro mundo y el mundo que se inicia tras el Shide y que se extiende, tras verdes llanuras y mares dorados, directo hasta Tir na n’og y otros lugares, que a menudo la gente ignora, que se hayan tras los caminos corrientes, y donde habitan los seres folaigh (ocultos) que son antes de que el mundo fuese.
El ciervo como vehículo no es usado, tal como entendemos el concepto de vehículo hoy en día. Un ascensor es un vehículo, y un coche también pero el ascensor necesita electricidad, como el coche necesita gasolina, sino ninguno reacciona. Así los sabios ofrecen culto al Ciervo y a su alrededor se origina un sistema religioso profundo que es, para nuestro vehículo, lo mismo que la gasolina para el coche, o la electricidad para el ascensor.
El ciervo que con sus ojos divisa todo el mundo de los hombres, con sus astas reverencia los cielos y con sus pezuñas se sostiene en la tierra, supone en el reino animal el señor de los mundos, como Crann (Árbol) lo es en el mundo vegetal. Árbol y Ciervo.
Samhain 2004, en algun lugar a las afueras de Iúr Cinn Trá. Irlanda del Norte
Eramos cerca de 20 personas, en círculo alrededor de una enorme hoguera consagrada a Donn, y consagrada a los muertos. Un enorme cáliz cuya base estaba estéticamente encajada en una pezuña de ciervo, circulaba alrededor de los presentes. El cáliz lleno de vino tinto, consagrado a la sangre de nuestros ancestros circulaba alrededor de todos los presentes.
Cada uno pronuncio una bendición finalizando … y bebo de mis ancestros.
Lo que sobró se ofrendó a los Dioses, derramando el líquido sobre las raíces de un árbol. Liam se ergió delante de todos y con una seriedad sacramental, comenzó a quitarse toda la ropa. En seguida Mayre y Abban le ayudaron a cubrirse con la grasa animal y le extendieron una enorme y gorda capa, cubierta de piel de Ciervo, que casi le cubría todo el cuerpo. Liam finalizó colocandose bien las sandalias y por último Abban le colocó algo sobre los parpados y los labios, producto de una sabiduría antepasada.
Los tambores comenzaron a sonar, y pronto dos flautas acompañaron. Sean, que ya durante mucho tiempo nos ha demostrado su capacidad cantando, inició una preciosa canción gaélica. Y todos comenzaron a cantar.
Pasados unos minutos, Liam comenzó a simular los movimientos de un Ciervo, me di cuenta que todo se había convertido en algo extraño, que sin embargo no dejaba de ser humorístico. La gente en gaélico gritaba e invocaba, al son de un tambor cada vez más frenético que ejercia una fuerte represión sonora al sonido de las flautas. Mayre, con un palo de madera, trazó “el símbolo” en la tierra, muy cerca de donde Liam estaba, cuasi extático. El símbolo mediante el cual “los poderes” que se hallan más allá de la puerta del Shide, debieran recordar el antiguo pacto con los hijos de Irlanda.
Liam comenzó a agitarse y a dar duros traspiés, por seguridad le ayudamos a sentarse pero ya en nuestros brazos comenzó a convulsionar con mucha fuerza. Más sereno y en un gaélico tan perfecto que nos confirmó no tratarse de nuestro Liam, Liam dio el oráculo, después se desmayó.
Tras unos minutos, se llevaron a Liam a la Granja donde le lavaron y pudo vestirse. Vino con mucho mejor aspecto, aunque aun un poco pálido debido a la experiencia. Hicimos el Gran Banquete de Samhain, mientras la hoguera terminaba por extinguirse. Creo que esa noche nuestro hermano Liam durmió como nunca.
16 Noviembre, 2008 at 3:30 pm
Realmente interesante. A mi me encantaría conocer la fuente de donde viene este texto. Es un tema que me interesa hace muchisimos años. Si podeis, escribidme: Awen1980@gmail.com
Muchas gracias.